¡Este fin de semana el blog está de Quedada Bloguera!
¡Nos vemos en Madrid! Y si no podéis venir el lunes os lo cuento todo y os paso todas las fotitos que haga (que serán muchas seguro)


Elizabeth Rew tiene quince años, unas hermanastras como las de Cenicienta y un empleo en un archivo de objetos antiguos. Pronto descubre que allí hay algo muy especial: la Colección de los Grimm, que reune artículos mágicos como botas de siete leguas, peines de sirenas y un siniestro espejo parlante.
Pero últimamente se oyen rumores acerca de un pájaro enorme que sobrevuela los alrededores y gente que desaparece como por arte de magia. Además, han empezado a echarse en falta objetos de los Grimm y nadie sabe quién es el responsable. Incluso podría ser uno de los amigos que Elizabeth acaba de hacer. Para averiguarlo, tendrá que pedir prestados algunos objetos... y, por supuesto, todo tiene un precio: tu coraje, tu sentido de la orientación, tu belleza. O lo que más valoras.
"Aaron estaba leyendo un libro en uno de los escritorios.-Así que tú eres la chica nueca -dijo levantando la vista.-Soy Elisabeth Rew.-Aaron Rosendorn.-¿Cuánto hace que trabajas aquí? -pregunté.-Dos años.-Te tiene que gustar, entonces -comenté.-Sí.-¿Qué es lo que más te gusta? ¿Cuál es tu colección favorita?-¿A qué te refieres? -sus ojos se estrecharon."


Amelia Willoughby ha estado prometida al duque de Wyndham toda su vida. Amelia Willoughby ha estado prometida al duque de Wyndham toda su vida. De hecho, habían pasado apenas seis meses de su nacimiento cuando se firmaron los papeles y se celebró el pacto que la convertiría en duquesa. Desde entonces, no ha hecho más que esperar a que Thomas Cavendish, el distante, glacial y arrogante duque, decida por fin tomarla por esposa. Aunque Amelia sospecha que el duque tiene otros asuntos en mente, y que sus planes matrimoniales tal vez se posterguen indefinidamente. Y justo cuando Thomas empieza a pensar que ya ha llegado la hora de asentarse y a la vez se da cuenta de la belleza de su prometida, aparece, como caído del cielo, su primo, a quien todos creían desaparecido y que tal vez sea el verdadero Cavendish, único aspirante legítimo al ducado. Claro que si Thomas no es el duque, entonces Amelia, que cada día se parece más a la mujer de sus sueños, no es su prometida, aunque todas las fibras de su ser opinen lo contrario.
Que Julia Quinn es una de mis autoras favoritas no es ningún secreto, como tampoco lo es que esta no es su mejor serie. Pero es que después de la de los Bridgerton, ninguna puede ser jamás mejor."-¿No? -dijo él, guasón, cuando recuperó el equilibrio.-Ni siquiera desea besarme -dijo ella, retrocediendo otro paso; él comenzaba a parecer peligroso.-Ah, claro -musitó él con los ojos brillantes-. No me gustas, por eso quiero besarte.A ella le dio un vuelco el corazón.-¿No le gusto?-Según tú, no -le recordó él.Ella sintió arder de vergüenza las mejillas, de esa manera que solo es posible cuando alguien te arroja a la cara las propias palabras"
