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14.4.14

La sociedad Juliette, Sasha Grey

Antes de que empieces a leer este libro, dejemos las cosas claras. Quiero que hagas tres cosas por mí. Uno No te ofendas por nada de lo que leas a continuación. Dos Olvida tus inhibiciones. Tres (y muy importante). A partir de ahora, todo lo que voy a contarte debe quedar entre tú y yo. Catherine, una joven estudiante de cine con una gran inquietud sexual, descubre la existencia de un club selecto y misterioso, lugar de encuentro para hombres poderosos que anhelan explorar el lado más oscuro de sus fantasías sexuales. Pero aunque estas nuevas experiencias, que Catherine jamás había soñado en llevar a cabo, hacen que alcance momentos de intenso placer, también amenazan con destruir todo lo que es importante para ella. Deja que Sasha Grey te introduzca en una sociedad secreta donde imperan el poder y el erotismo. Donde las fantasías más osadas se hacen realidad. En la que todo es posible.
No sé si os ha pasado alguna vez de empezar un libro y no poder pasar de una página. Esto es lo que me ha ocurrido a mí con La sociedad Juliette. Para ser sincera, en un principio, me llamaba la atención este libro, más todavía cuando descubrí que se llama Juliette por uno de los personajes del Marqués de Sade, pero todo se quedó ahí. No estoy diciendo que la historia sea mala, de hecho creo que tenía mucho potencial, pero no me parece que la opción que la autora ha tomado para narrarla sea la correcta. La narración es en primera persona, todo nos lo cuenta la protagonista, pero se hace muy pesado ya que repite muchísimas palabras de forma muy seguida.

En cuanto a los diálogos, me parecen muy incoherentes en más de una ocasión, como si se sacaran contestaciones de la manga, sin que tengan que ver con el tema que estaban hablando. Puedo entender que a una alumna le atraiga su profesor, a todas nos ha pasado alguna vez, pero de ahí a que la compañera de atrás le diga que es un friki y ella le conteste preguntándole cómo sabe que le pone...Hay un trecho. 
No sé si te he convencido. Lo diré de otra forma. ¿Conoces a algún mecánico que no esté loco por los coches? ¿A algún fotógrafo que solo saque fotos cuando los focos del estudio están encendidos?¿A algún pastelero que no coma pasteles?
Bueno, pues esas personas, los Ejecutivos, no volvamos a ponernos finos, son jodedores profesionales. Te joderán y te la meterán doblada. Te joderán, te doblegará y llegarán a lo más alto. Te joderán el dinero, la libertad y el tiempo. Y seguirán jodiéndote hasta que estés a dos metros bajo tierra, n la tumba. Y luego, te joderán un poco más. 
Y hablando de los diálogos, en alguna que otra ocasión se repiten. Vuelven a tener las mismas conversaciones, coma por coma y punto por punto, por lo que todavía se te hace más pesado leerlo, porque parece que estás teniendo un deja vu de esos...También he de decir que en ocasiones parece que la autora ha tirado de San Google o Santa Wikipedia, porque las descripciones sobre la sociedad o sobre quien era Juliette parecen estar sacadas de alguna de estas páginas.

Lo reconozco, no he podido pasar de la página cincuenta, y eso que no me gusta dejar sin terminar un libro, pero me ha sido imposible. Puede que en parte sea culpa mía, porque mi tiempo es escaso, pero entre que no me gusta la forma que tiene de narrar y que hay incoherencias por todas partes no había forma humana de poder avanzar. 

Como he dicho, la historia en si no me parece mala, de hecho creo que podría haber estado mucho mejor si hubiera utilizado otra forma de escribir y se hubiera centrado en hacer diálogos realistas, pero no ha sido así. Ya escuché por ahí a varias personas que el libro no les había gustado, pero quería comprobar de primera mano cómo estaba. Y desde luego, me esperaba mucho más. 


31.3.14

Santa Valentina tiene un plan, Regina Roman


SI EL DESTINO SE HA LLEVADO A TU AMOR VERDADERO… LÍATE A FLECHAZOS CON LOS DEMÁS

La vida no había sido fácil para Adela; inseguridades, pasadita de peso, con un exmarido cubano tomádole el pelo… Hasta que conoció al guapísimo Juan, y le hizo ver lo apetecibles que resultaban sus carnes y lo bellísima que era… Sin embargo, aparentemente, el destino la ha tomado con ella y, cuando Juan desaparece sin remedio de su vida, Adela se convierte en Santa Valentina, una emparejadora profesional empeñada en que sus amigos se enamoren, lo quieran ellos o no.
Lo único que no entra en sus cálculos es cierto misterioso violinista que consigue ponerle la carne de gallina, y que se plantee si realmente solo existe una media naranja para cada uno.
Santa Valentina tiene un plan nos cuenta la historia de Adela, aquel personaje tan entrañable que conocimos en Quiérome mucho y Quiéreme si te atreves, la bilogía de Regina Roman. Está narrado en primera persona, es la propia protagonista la que nos cuenta todo lo que va pasando y eso es uno de los puntos fuertes del libro puesto que ella tiene pensamientos muy divertidos. Como todo el mundo, a veces divaga y eso queda plasmado en la narración, arrancándonos una sonrisa incluso en los momentos en los que creemos que no vamos a poder sonreír. Porque sí, porque el principio es muy duro. Acompañamos a Adela en un momento de su vida en el que le ocurre algo que no ha podido prever, algo para lo que no está preparada y que le rompe todos sus esquemas. La muerte de un ser querido. 

Los primeros capítulos son devastadores, vamos viendo como, poco a poco, Adela pasa por las distintas fases del duelo, aunque siempre en clave de comedia. Ella misma decide que el amor está prohibido para ella, que ya no es posible que vuelva a amar, pero decide hacer de Valentina y emparejar a la gente que la rodea, de ahí el título del libro. Hasta eso le sale mal, no es muy buena celestina, pero ella le pone empeño. Mucho empeño. 

Llega a su vida un músico callejero que toca siempre en la misma esquina, disfrazado de un personaje famoso, con su bombín, una espesa capa de maquillaje blanco en su cara y un bigotito. La chica se fija en él, más allá del personaje en el que se ha caracterizado y decide ayudarle sin saber que esa decisión cambiará la vida de ambos. 
A la mañana siguiente me puse un vestido amarillo, el más alegre que tenía. Mi chico me enseñó a dejar aparcados los complejos y lucir colores brillantes en la ropa a pesar de mis lorzas. Pero Juan seguía con cara de funeral. Antes de desayunar telefoneó tres veces a su santa madre y la cosa no hizo sino que empeorar. Ella prometió con solemnidad hacerle llegar el resultado de sus análisis y Juan se pasó la jornada pegado a su ordenador aguardando el correo electrónico del doctor. No solemos almorzar juntos pero ese día, en recordatorio de los tiempos de la gestoría, hicimos una excepción y nos citamos en un snack-bar, relativamente cerca de nuestros actuales puestos de trabajo.
Tenemos una suerte de personajes, pero si me tuviera que quedar con alguno, que no fueran los protagonistas, sería con Juanito o con Celia. El primero, es un perrito que Adela acoge y que le sirve de ancla para poder seguir adelante. El segundo, una mujer, su actual jefa, que le da una gran lección y que tiene un corazón, si cabe, todavía más grande.  En esta historia también nos encontramos con viejos personajes como Cayetana o Marina, que nos demostrarán que la amistad está por encima de todo, y personajes nuevos como son sus nuevas compañeras de trabajo. Todas tienen un papel en esta historia, nada ocurre sin un motivo y todas y cada una, a su manera, ayudarán a Adela a reinventarse de nuevo después de ese duro golpe por el que ha tenido que pasar. 

Y también está Noel, ese músico rodeado de misterio del que poco o nada sabe a pesar de llegar a tener una relación bastante buena entre ellos. Su pasado es un misterio y su futuro es incierto, lo único que sabe Adela es que siempre toca en la misma esquina, llueva o nieve, haga frío o haga calor. Ambos comparten más de un desayuno en el bar de Miguelón, desayunos que cada vez están más cargados de intimidad entre ellos puesto que ambos se necesitan para seguir adelante.

En definitiva, se trata de una historia con el sello de Regina, una novela en la que nos podremos reír por los comentarios y los pensamientos de Adela y que nos estremecerá en varias ocasiones. La autora sigue muy en su estilo, dejando su huella en todo el libro. Una historia fresca y divertida que nos ayudará a ver las cosas desde otro punto de vista. 

26.3.14

Sorteo Panteras

Estamos cada vez más cerca de llegar al millón de visitas, y para celebrarlo en Luna Lunera y gracias a la colaboración de Plaza & Janés hemos organizado el sorteo de dos ejemplares de Panteras.
Participar es muy fácil, los únicos requisitos que debéis cumplir son ser seguidores del blog, y tener dirección en España en la que recibir el premio y dejarnos un comentario en este post.
Como veis más fácil imposible.

Rellenáis el formulario de participación, y dentro de un mes os doy los nombres de los ganadores. 
a Rafflecopter giveaway


Y si queréis saber más sobre la novela solo tenéis que visitar su página web: Panteras y estar atentos a la próxima reseña del blog.

¡Mucha suerte!

24.3.14

Doce campanadas y un beso, Olivia Ardey


En la boda de Celia y Álvaro uno de los invitados no parece disfrutar del momento... Diego ha vuelto a Tarabán para empezar de nuevo. Viudo y con dos niñas, es demasiado joven para vivir de recuerdos pero su trabajo como veterinario rural y su agotador día a día de padre en solitario no le dejan ni el tiempo ni las ganas de volver a enamorarse. El mismo día del enlace más esperado en el pueblo, tropieza con una rubia agente de la guardia civil con muy malas pulgas y muchas ganas de poner multas, que pondrá su vida del revés. Vanesa es un soplo de aire fresco, desafío y pasión, suave como una mariposa y dura como el acero. El amor llega como un regalo inesperado pero Vanesa ha escogido una profesión de alto riesgo. Diego ya sabe lo que perder a la mujer que amas, y el miedo a tener que pasar de nuevo por lo mismo pondrá las cosas aun más difíciles. Aunque, quién sabe, quizá hay que creer en la magia de la última noche del año...
Doce campanadas y un beso es una secuela de Bésame y vente conmigo. Una historia corta en la que nos reencontramos con personajes como Celia, Álvaro, Nico, Max y, sobre todo, mi favorito, el abuelo Cele. ¡Qué encanto de hombre! También aquí jugará un papel muy importante en cierto momento. Un rol que nos sacará una sonrisa, sin duda alguna. Sin embargo, a pesar de la aparición de estos personajes, los protagonistas de esta novela son Diego y Vanesa.

Todo comienza con la boda de Celia y Álvaro, a la que Vanesa no puede asistir por cuestiones de trabajo. Y será eso mismo, el propio trabajo de la chica, lo que hará que los protagonistas se conozcan de una forma más que cómica; con una multa. Y es que una infracción de tráfico de él y un poco de exageración con tintes de mal humor por parte de ella, será el escenario de ese primer encuentro. Los personajes son complicados, como cualquier ser humano, y llevan tal peso sobre sus espaldas que temen dar un paso en falso, algo que será un gran problema en determinado momento. Todo se complicará, y ahí será cuando entre en escena el entrañable abuelo Cele, dispuesto a hacer su magia de nuevo. ¿Hay algo que este hombre no pueda conseguir? Desde luego tiene ideas muy tiernas y completamente acertadas. Planes que consiguen el objetivo que tienen.
Al llegar a la plaza, Diego fue directo en el mesón y salió de allí con un vaso de tubo en la mano. Se apoyó en una esquina solitaria y se dedicó aobservar al personal. El baile estaba a reventar de gente. No le costódistinguir a la mayoría de guardias jóvenes del cuartel. En realidad sus ojosbuscaban a Vanesa que, entre risas y bromas, empezó a perrear con otroguardia jovencillo en cuanto comenzó a sonar una canción de DaddyYankee. Con tanto contoneo y refriega, aquello era lo más parecido a unadanza del apareamiento. Diego dio un trago sin dejar de mirar a Vanessa,tenía gracia para moverse. La Naturaleza en estado puro, pensó por defectoprofesional. Instinto animal: la hembra se ofrece y el macho se encela porcubrirla. Con algo muy similar a la rabia bulléndole en la boca del estómago, Diego entornó los ojos y desechó de manera tajante las comparaciones zoológicas.
Olivia Ardey nos tiene acostumbrados a historias simplemente geniales que están cimentadas con mucho, mucho humor. Y en Doce campanadas y un beso no iba a ser menos. Veremos calamares clavados en la puerta de la casa, declaraciones que nos sacarán una sonrisa y alguna que otra carcajada...Juegos de palabras y adivinanzas que no son lo que en un primer momento parecen.

Los personajes son complicados, como cualquier ser humano, y llevan tal peso sobre sus espaldas que temen dar un paso en falso, algo que será un gran problema en un determinado momento sobre todo. Todo se complicará, y ahí será cuanto entre en escena el entrañable abuelo Cele, dispuesto a hacer su magia de nuevo. ¿Hay algo que él no pueda conseguir? Desde luego es innegable que tiene ideas muy tiernas y efectivas. Consigue siempre lo que se propone. 

En definitiva, se trata de una historia corta en la que vemos la huella literaria de Olivia. Su estilo es palpable página tras páginas. La vemos en las respuestas ácidas que se dan, en la cuidada narrativa...La narración es brillante, adictiva. Una novela que no podremos dejar hasta acabarla. Un claro ejemplo del motivo por el cual la autora se está convirtiendo en una de las escritoras más importantes del panorama romántico de nuestro país.

22.3.14

Libros de Cine 6

Este mes ha venido cargadito de novedades cinéfilas relacionadas con la literatura. El primer libro de cine de esta semana (que por cierto, ya era hora) viene de la mano del tráíler de la película protagonizada por Dylan O´Brien El corredor del laberinto:


Y el segundo (qué ganas de verla) son imágenes de la película Zafiro, basada en las novelas de Kerstin Gier

 
 

Yo ya estoy deseando que se estrenen. ¡Ya falta menos!